Cáncer de la nasofaringe
El PDQ (siglas en inglés) es un sistema computarizado que ofrece información actualizada sobre el cáncer y su prevención, detección, tratamiento y apoyo terapéutico. Este es un servicio del Instituto Nacional del Cáncer (NCI, siglas en inglés) para las personas con cáncer y sus familias, y para los médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud.
¿Qué es el cáncer de la nasofaringe?
El cáncer de la nasofaringe es una enfermedad en la cual células cancerosas (malignas) se encuentran en los tejidos de la nasofaringe. La nasofaringe está detrás de la nariz y es la parte superior de la garganta (también llamada la faringe). La faringe es un tubo hueco de unas 5 pulgadas de largo que comienza detrás de la nariz y baja al cuello para convertirse en parte del el esófago (tubo que va al estómago). El aire y el alimento pasan a través de la faringe hacia la tráquea y el esófago, respectivamente. Los orificios de la nariz por los que uno respira (los orificios nasales) conducen a la nasofaringe. Dos aberturas en los lados de la nasofaringe van a los oídos.
El cáncer de la nasofaringe comienza más comúnmente en las células que revisten la orofaringe. (La parte de la garganta detrás de la boca) Si una persona tiene un cáncer que comenzó en las células linfáticas de la nasofaringe (un linfoma), ver el documento de PDQ de información al paciente sobre linfoma no Hodgkin.
Si una persona tiene problemas al respirar, hablar, frecuentes dolores de cabeza, frecuentes dolores de cabeza, protuberancias en la nariz o cuello, dolor o zumbido en los oidos o dificultad en oir, debe de consultar con un doctor.
Si el paciente tiene síntomas, el médico le examinará la garganta empleando un espejo y luces. Es posible que el médico introduzca un instrumento especial (llamado nasoscopio) en la nariz para ver dentro de la nasofaringe. El médico también palpará el cuello para detectar protuberancias. Si encuentra algún tejido anormal, el médico tendrá que cortar un trozo pequeño de tejido y examinarlo en el microscopio con el fin de determinar la presencia de células cancerosas. Este procedimiento se conoce como biopsia.
La posibilidad de recuperación (pronóstico) dependerá de la ubicación del cáncer en la garganta, de si el cáncer se encuentra solamente en la garganta o se ha diseminado a otros tejidos (la etapa) y de su estado general de salud.
EXPLICACION DE LAS ETAPAS
Etapas del cáncer de la nasofaringe
Una vez que se encuentra el cáncer de la nasofaringe, se harán otros exámenes para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este proceso se conoce como clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa de la enfermedad para planificar el tratamiento adecuado. Las siguientes etapas se emplean para cáncer de la nasofaringe:
- Etapa I: El cáncer se halla sólo en una parte de la nasofaringe y no se ha diseminado a ganglios linfáticos en el área (los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas en forma de frijol que se encuentran por todo el cuerpo y cuya función es producir y almacenar células que combaten la infección).
- Etapa II: El cáncer se encuentra en más de un área de la nasofaringe y no se ha diseminado a ganglios linfáticos en el área.
- Etapa III: Cualquiera de las siguientes posibilidades podría ser cierta:
- El cáncer se ha extendido a la nariz o a la parte de la garganta detrás de la boca (la orofaringe).
- El cáncer se encuentra en la nasofaringe o se ha diseminado a la nariz o orofaringe.
- El cáncer se ha diseminado sólo a un ganglio linfático situado en el mismo lado del cuello que el cáncer. El ganglio linfático que contiene cáncer no mide más de 3 centímetros (un poco más de una pulgada).
- Etapa IV: Cualquiera de las siguientes posibilidades podría ser cierta:
- El cáncer se ha diseminado a los huesos o nervios de la cabeza. Los ganglios linfáticos del área pueden o no contener cáncer.
- El cáncer está en la nasofaringe o se ha diseminado a la nariz, la nasofaringe, los huesos o los nervios en la cabeza. El cáncer se ha diseminado a más de un ganglio linfático en el mismo lado del cuello donde se encuentra el cáncer, a ganglios linfáticos en uno o ambos lados del cuello o a cualquier ganglio linfático que mide más de 6 centímetros (poquito más de 2 pulgada).
- El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
- Recurrente: Enfermedad recurrente significa que el cáncer ha vuelto a aparecer (recaído) después de haber sido tratado. Puede reaparecer en la nasofaringe o en otra parte del cuerpo.
ASPECTOS GENERALES DE LAS OPCIONES DE TRATAMIENTO
Tratamiento del cáncer de la nasofaringe
Existen tratamientos para todos los pacientes con cáncer de la nasofaringe. Se usan tres clases de tratamiento:
- Radioterapia (uso de rayos X en dosis altas u otros rayos de alta energía para eliminar las células cancerosas).
- Cirugía (extracción del cáncer).
- Quimioterapia (uso de medicamentos para destruir las células cancerosas) La terapia biológica (uso del sistema inmunológico del cuerpo para combatir el cáncer) está siendo evaluada en pruebas clínicas.
La radioterapia es el tratamiento más común para el cáncer de la nasofaringe. La radioterapia consiste en el uso de rayos X de alta energía para destruir células cancerosas y reducir tumores. La radiación puede provenir de una máquina situada fuera del cuerpo (radioterapia externa) o de materiales que producen radiación (radioisótopos) a través de tubos plásticos delgados introducidos en el área donde se encuentran las células cancerosas (radioterapia interna). La radiación externa a la tiroides o a la glándula pituitaria puede cambiar la forma en que funciona la glándula tiroides. Tal vez el médico desee examinar la glándula tiroides antes y después de la terapia para asegurarse de que está funcionando adecuadamente.
A veces se emplea cirugía para el cáncer de la nasofaringe que no responde a la radiación. Si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos, pueden extraerse los ganglios linfáticos (disección de ganglios linfáticos).
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. La quimioterapia puede tomarse en pastillas, o puede ponerse en el cuerpo por medio de una aguja en la vena o músculo. Se dice que la quimioterapia es un tratamiento sistémico porque el medicamento se introduce en el torrente sanguíneo, viaja a través del cuerpo y puede destruir las células cancerosas en todo el cuerpo.
El propósito de la terapia biológica es tratar de que el propio cuerpo combata la enfermedad. En ella se emplean materiales producidos por el propio cuerpo o elaborados en un laboratorio para impulsar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra la enfermedad. La terapia biológica a veces se conoce como terapia modificadora de la respuesta biológica (BRM) o inmunoterapia.
Puesto que la nasofaringe ayuda a respirar y está cerca de la cara, el paciente podría necesitar ayuda especial para ajustarse a los efectos secundarios del cáncer y el tratamiento. El médico consultará con otros médicos de distintas especialidades que pueden ayudar a determinar el mejor tratamiento. Un personal médico capacitado también puede ayudar a la recuperación post-tratamiento. El paciente quizás necesite cirugía plástica si se extirpa una gran parte de la nasofaringe.
Tratamiento por etapas
El tratamiento para cáncer de la nasofaringe dependerá de la localización del cáncer en la nasofaringe, la etapa de la enfermedad, edad del paciente y salud general.
El paciente podría recibir tratamiento que se considera estándar en base a los resultados obtenidos en varios pacientes en pruebas anteriores o bien podría decidir participar en una prueba clínica. No todos los pacientes se curan con terapia estándar y algunos tratamientos estándar podrían tener más efectos secundarios de los deseados. Por estas razones, las pruebas clínicas están diseñadas para encontrar mejores formas de tratar a los pacientes con cáncer y se basan en la información más actualizada. Se están realizando pruebas clínicas en varias partes del país para pacientes con cáncer de la nasofaringe. Si desea más información, llame al Servicio de Información sobre el Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237); TTY 1-800-332-8615, en los Estados Unidos.
CANCER NASOFARINGEO - ETAPA I
El tratamiento probablemente consista en radioterapia al cáncer y los ganglios linfáticos del cuello.
CANCER NASOFARINGEO - ETAPA II
El tratamiento probablemente consista en radioterapia al cáncer y los ganglios linfáticos del cuello.
CANCER NASOFARINGEO - ETAPA III
El tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Radioterapia al cáncer y los ganglios linfáticos del cuello.
- Radioterapia seguida de cirugía para extraer los ganglios linfáticos del cuello que no se reducen con la radiación.
- Una prueba clínica de quimioterapia seguida de cirugía o radioterapia.
- Una prueba clínica de radioterapia seguida de quimioterapia.
- Una prueba clínica de cirugía, radioterapia y quimioterapia.
- Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
CANCER NASOFARINGEO - ETAPA IV
El tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Radioterapia y quimioterapia al cáncer y ganglios linfáticos del cuello.
- Radioterapia al cáncer y ganglios linfáticos del cuello.
- Cuello que no se reducen con la radiación.
- Cirugía para extirpar ganglios linfáticos del cuello.
- Quimioterapia al cáncer ya diseminado (o sea que ha hecho metástasis) a otras partes del cuerpo.
- Una prueba clínica de quimioterapia seguida de cirugía o radioterapia.
- Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
CANCER NASOFARINGEO - RECURRENTE
El tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Radioterapia
- Cirugía para eliminar el cáncer.
- Quimioterapia
- Una prueba clínica de quimioterapia y/o terapia biológica.
Cáncer de la laringe
El PDQ (siglas en inglés) es un sistema computarizado que ofrece información actualizada sobre el cáncer y su prevención, detección, tratamiento y apoyo terapéutico. Este es un servicio del Instituto Nacional del Cáncer (NCI, siglas en inglés) para las personas con cáncer y sus familias, y para los médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud.
¿Qué es cáncer de la laringe?
El cáncer de la laringe (cuerdas vocales) es una enfermedad en la cual células cancerosas (malignas) se encuentran en los tejidos de la laringe. La laringe es un pasaje corto en forma de triángulo que se encuentra justo debajo de la faringe en el cuello.
La faringe es un tubo hueco, cerca de 5 pulgadas de largo, que comienza detrás de la nariz y baja al cuello para convertirse en parte del tubo que va al estómago (el esófago). El aire pasa por la faringe y luego por la laringe en su recorrido hacia la traquea y los pulmones. Los alimentos pasan por la faringe en su recorrido hacia el esófago. La laringe tiene encima un pedazo pequeño de tejido, llamado la epiglotis, para impedir que los alimentos se introduzcan en la laringe o en los pasajes del aire.
La laringe contiene las cuerdas vocales, que vibran y producen sonidos cuando se dirige aire contra ellas. El sonido produce un eco en la faringe, la boca y la nariz para forma la voz. Los músculos en la faringe, la cara la lengua y los labios ayudan a formar las palabras con el sonido y las hacen comprensibles.
La laringe está compuesta de tres partes principales: la glotis (la parte media de la laringe donde se encuentran las cuerdas vocales), la región supraglótica (el tejido arriba de la glotis) y la región subglótica (el tejido debajo de la glotis). La región subglótica se conecta a la tráquea, la cual lleva aire a los pulmones.
El cáncer de la laringe se encuentra más comúnmente en personas que fuman. Si usted tiene cáncer de la laringe y fuma, usted debería dejar de fumar.
Como la mayoría de cánceres, el cáncer de la laringe se trata mejor cuando se encuentra (diagnostica) pronto. Usted deberá ver al médico si tiene irritación de la garganta que no desaparece, dolor cuando pasa alimentos, un cambio o ronquera en la voz, dolor en un oído o una masa en el cuello.
Si usted tiene síntomas, el médico deslizará por la garganta un tubo que tiene una luz especial en un extremo y observará la laringe. Este procedimiento se conoce con el nombre de laringoscopia. Si se encuentra tejido anormal, el médico tendrá que extraer un pedazo y observarlo a través del microscopio con el fin de determinar la presencia de células cancerosas. Este procedimiento se conoce como biopsia. El médico también palpará la garganta en busca de masas.
Las posibilidades de recuperación (pronóstico) dependerán del lugar en que se encuentra el cáncer en la laringe, si el cáncer se encuentra sólo en la laringe o si se ha diseminado a otros tejidos (etapa) y su estado general de salud.
EXPLICACION DE LAS ETAPAS
Etapas de cáncer de la laringe
Una vez que se encuentra el cáncer de la laringe, se harán más pruebas para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este proceso se conoce como clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa de la enfermedad para planificar el tratamiento adecuado. En cáncer de la laringe, las definiciones de las etapas iniciales dependerán del lugar de origen del cáncer. Las siguientes etapas se usan para el cáncer de la laringe:
- Etapa I: El cáncer sólo se encuentra en el área donde comenzó y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos del área o a otras partes del cuerpo (los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas en forma de frijol que se encuentran en todo el cuerpo y cuya función es producir y almacenar células que combaten las infecciones). La definición exacta de la etapa I dependerá de dónde se originó el cáncer:
- Región supraglótica: El cáncer se encuentra sólo en una área de la región supraglótica y las cuerdas vocales pueden moverse normalmente.
- Glotis: El cáncer sólo se encuentra en las cuerdas vocales y las cuerdas vocales pueden moverse normalmente.
- Región subglótica: El cáncer no se ha diseminado afuera de la región subglótica.
- Etapa II: El cáncer sólo se encuentra en la laringe y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos en el área o a otras partes del cuerpo. La definición exacta de la etapa II dependerá de dónde comenzó el cáncer, del siguiente modo:
- Región supraglótica: El cáncer está en más de una área de la región supraglótica, pero las cuerdas vocales pueden moverse normalmente.
- Glotis: El cáncer se ha diseminado a la región supraglótica o a la región subglótica o a ambas. Las cuerdas vocales pueden o no moverse normalmente.
- Región subglótica: El cáncer se ha diseminado a las cuerdas vocales, que pueden o no moverse normalmente.
- Etapa III: Cualquiera de lo siguiente puede ser verdadero:
- El cáncer no se ha diseminado al exterior de la laringe, pero las cuerdas vocales no se pueden mover normalmente, o el cáncer se ha diseminado a tejidos próximos a la laringe.
- El cáncer se ha diseminado a un ganglio linfático en el mismo lado del cuello que el cáncer, y el ganglio linfático mide no más de 3 centímetros (apenas un poco más de 1 pulgada).
- Etapa IV: Cualquiera de lo siguiente puede ser verdadero:
- El cáncer se ha diseminado a tejidos alrededor de la laringe, como la faringe o los tejidos en el cuello. Los ganglios linfáticos en el área pueden o no tener cáncer.
- El cáncer se ha diseminado a más de un ganglio linfático en el mismo lado del cuello que el cáncer, a ganglios linfáticos en uno o ambos lados del cuello, o a cualquier ganglio linfático que mida más de 6 centímetros (más de 2 pulgadas).
- El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
- Recurrente: Cuando la enfermedad es recurrente, significa que el cáncer ha regresado (recaída) después de haber sido tratado. Puede regresar a la laringe o a otra parte del cuerpo.
ASPECTOS GENERALES DE LAS OPCIONES DE TRATAMIENTO
Tratamiento del cáncer de la laringe
Existen tratamientos para todos los pacientes con cáncer de la laringe. Se usan tres clases de tratamiento:
- Radioterapia (uso de rayos X en dosis elevadas u otros rayos de alta energía para eliminar las células cancerosas).
- Cirugía (extracción del cáncer).
- Quimioterapia (uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas).
La radioterapia consiste en el uso de rayos X de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir tumores. La radiación puede provenir de una máquina fuera del cuerpo (radioterapia externa) o de materiales que producen radiación (radioisótopos) y que se ponen por medio de tubos plásticos delgados en el área donde se encuentran las células cancerosas (radioterapia interna). La radiación externa a la tiroides o a la glándula pituitaria puede cambiar la forma en que funciona la glándula tiroides. Tal vez el médico deseará examinarle la glándula tiroides antes y después de la terapia para asegurarse de que está funcionando apropiadamente. Se está evaluando la administración de medicamentos junto con radioterapia para que las células cancerosas sean más sensibles a la radiación (radiosensibilización). Si usted deja de fumar antes de empezar la radioterapia, tendrá mejor probabilidad de sobrevivir más tiempo.
La cirugía es un tratamiento común para cáncer de la laringe. El médico puede eliminar el cáncer y parte de la laringe empleando una de las siguientes operaciones:
- Cordectomía, en la que sólo se extrae la cuerda vocal.
- Laringectomía supraglótica, en la que se extrae sólo la región supraglótica.
- Hemilaringectomía o laringectomía parcial, en la que se extrae sólo parte de la laringe.
- Laringectomía total, en la que se extrae toda la laringe. Durante esta operación, se hace un orificio en el frente del cuello para que uno pueda respirar. Esto se llama una traqueostomía. Si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos, se extraerán los ganglios linfáticos (disección de ganglios linfáticos).
Se está evaluando la cirugía con rayo láser en pruebas clínicas para cánceres muy tempranos de la laringe. Durante la cirugía con rayo láser, se usa un haz concentrado de luz intensa para cortar el cáncer.
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para eliminar células cancerosas. La quimioterapia puede tomarse en forma oral, o puede administrarse en el cuerpo por medio intravenoso o intramuscular. Se dice que la quimioterapia es un tratamiento sistémico porque el medicamento es introducido al torrente sanguíneo, viaja a través del cuerpo y puede eliminar células cancerosas en todo el cuerpo.
Las personas con cáncer de la laringe tienen un riesgo mayor de contraer otros cánceres en el área de la cabeza y el cuello. Se está evaluando en pruebas clínicas de terapia de quimioprevención si ciertas drogas pueden prevenir el desarrollo de cánceres segundos en la boca, la garganta, la tráquea, la nariz, o el esófago (el tubo que conecta la garganta al estómago).
Como la laringe le ayuda a respirar y hablar, usted podría necesitar ayuda especial para ajustarse a los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento. Usted podría necesitar aprender una nueva manera de hablar, o podría necesitar un aparato especial que le ayude a hablar. El médico consultará con diferentes especialistas que pueden ayudar a determinar el mejor tratamiento para usted. Personal médico capacitado también puede ayudarle a recuperarse del tratamiento y a ajustarse a nuevas maneras de comer y hablar.
Tratamiento por etapas
El tratamiento para cáncer de la laringe dependerá de la ubicación del cáncer en la laringe, la etapa de la enfermedad, su edad y salud general.
Usted podría recibir un tratamiento que se considera estándar en base a su efectividad en un número determinado de pacientes en estudios anteriores, o usted podría optar por tomar parte de una prueba clínica. No todos los pacientes se curan con terapia estándar y algunos tratamientos estándar podrían tener más efectos secundarios de los deseados. Por estas razones, las pruebas clínicas están diseñadas para encontrar mejores maneras de tratar a los pacientes con cáncer y se basan en la información más actualizada. En muchas partes del país se están llevando a cabo varias pruebas clínicas para el tratamiento de pacientes con cáncer de la laringe. Si usted desea más información, llame al Servicio de Información sobre el Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237); TTY 1-800-332-8615, en los Estados Unidos.
CANCER DE LA LARINGE - ETAPA I
Su tratamiento dependerá de dónde se encuentra el cáncer en la laringe.
Si el cáncer está en la región supraglótica, tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Radioterapia con haz externo.
- Cirugía para eliminar la región supraglótica (laringectomía supraglótica).
- Cirugía para extraer la laringe (laringectomía total).
Si el cáncer está en la glotis, tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Radioterapia.
- Cirugía para remover una cuerda vocal (cordectomía).
- Cirugía para remover parte de la laringe (hemilaringectomía) o laringectomía total.
- Cirugía láser.
Si el cáncer está en la región subglótica, su tratamiento probablemente consista en radioterapia. En algunos casos, puede hacerse una hemilaringectomía.
CANCER DE LA LARINGE - ETAPA II
Su tratamiento dependerá de dónde se encuentra el cáncer en la laringe.
Si el cáncer está en la región supraglótica, tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Radioterapia de haz externo.
- Cirugía para eliminar la región supraglótica (laringectomía supraglótica) o toda la laringe (laringectomía).
- Radioterapia puede administrarse después de cirugía.
- Una prueba clínica de varias dosis pequeñas de radiación por día (radioterapia hiperfraccionada).
- Una prueba clínica de terapia de quimioprevención para prevenir un segundo cáncer en la boca, la garganta, la tráquea, la nariz o el esófago.
Si el cáncer está en la glotis, tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Radioterapia.
- Cirugía para eliminar parte de la laringe (hemilaringectomía) o laringectomía total.
- Una prueba clínica de varias dosis más pequeñas de radiación por día (radioterapia hiperfraccionada).
- Una prueba clínica de terapia de quimioprevención para prevenir un segundo cáncer en la boca, la garganta, la tráquea, la nariz o el esófago.
Si el cáncer está en la región subglótica, tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Radioterapia
- Cirugía para eliminar parte de la laringe (hemilaringectomía) o laringectomía total.
- Una prueba clínica de varias dosis más pequeñas de radiación por día (radioterapia hiperfraccionada).
- Una prueba clínica de terapia de quimioprevención para prevenir un segundo cáncer en la boca, la garganta, la tráquea, la nariz o el esófago.
Se está evaluando en pruebas clínicas el uso de varias dosis pequeñas de radiación por día (radioterapia hiperfraccionada).
CANCER DE LA LARINGE - ETAPA III
Su tratamiento dependerá de dónde se encuentra el cáncer en la laringe.
Si el cáncer está en la región supraglótica, tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía para eliminar el cáncer con o sin radioterapia.
- Radioterapia. Puede ser necesaria la cirugía para eliminar la laringe (laringectomía) si el cáncer no se reduce después de la radiación.
- Una prueba clínica de varias dosis más pequeñas de radiación por día (terapia de radiación hiperfraccionada).
- Una prueba clínica de quimioterapia seguida de radioterapia o quimioterapia combinada con radioterapia. La cirugía podría ser necesaria para remover la laringe (laringectomía) si el cáncer no se reduce después de la quimioterapia y la radiación.
- Pruebas clínicas de quimioterapia, el uso de medicamentos para hacer las células cancerosas más sensibles a la radiación (radiosensibilizadores) o nuevas formas de radiación.
- Terapia de quimioprevención para prevenir un segundo cáncer en la boca, la garganta, la tráquea, la nariz o el esófago.
Si el cáncer está en la glotis, tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía con o sin radioterapia.
- Radioterapia. Puede ser necesaria la cirugía para eliminar la laringe (laringectomía) si el cáncer no se reduce después de la radiación.
- Una prueba clínica de varias dosis más pequeñas de radiación por día (radioterapia hiperfraccionada).
- Una prueba clínica de quimioterapia seguida de radioterapia o quimioterapia combinada con radioterapia. La cirugía podría ser necesaria para remover la laringe (laringectomía) si el cáncer no se reduce después de la quimioterapia y la radiación.
- Pruebas clínicas de quimioterapia, el uso de medicamentos para hacer las células cancerosas más sensibles a la radiación (radiosensibilizadores) o nuevas formas de radiación.
- Terapia de quimioprevención para prevenir un segundo cáncer en la boca, la garganta, la tráquea, la nariz o el esófago.
Si el cáncer está en la región subglótica, tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía para extraer la laringe (laringectomía total), parte del tejido de alrededor, la glándula tiroides mientras se conserva la glándula paratiroides localizada cerca de la tiroides, y los ganglios linfáticos en el cuello. La cirugía se sigue generalmente con radioterapia.
- Radioterapia si usted no puede tener cirugía.
- Una prueba clínica de varias dosis más pequeñas de radiación por día (radioterapia hiperfraccionada).
- Pruebas clínicas de quimioterapia, el uso de medicamentos para hacer las células cancerosas más sensibles a la radiación (radiosensibilizadores) o nuevas formas de radiación.
- Terapia de quimioprevención para prevenir un segundo cáncer en la boca, la garganta, la tráquea, la nariz o el esófago.
CANCER DE LA LARINGE - ETAPA IV
Su tratamiento dependerá de dónde se encuentra el cáncer en la laringe.
Si el cáncer está en la región supraglótica, tratamiento podría ser cualquiera de los siguientes tratamientos:
- Cirugía para extraer la laringe (laringectomía total) seguida de radioterapia.
- Una prueba clínica de varias dosis más pequeñas de radiación por día (radioterapia hiperfraccionada).
- Una prueba clínica de quimioterapia seguida de radioterapia. O radioterapia combinada con quimioterapia Puede ser necesaria la cirugía para eliminar la laringe (laringectomía) si después de la quimioterapia y de la radiación el cáncer no se reduce.
- Pruebas clínicas de quimioterapia, el uso de medicamentos para hacer las células cancerosas más sensibles a la radiación (radiosensibilizadores) o nuevas formas de radiación.
- Terapia de quimioprevención para prevenir un segundo cáncer en la boca, la garganta, la tráquea, la nariz o el esófago.
Si el cáncer está en la glotis, tratamiento podría ser cualquiera de los siguientes tratamientos:
- Laringectomía total seguida de radioterapia.
- Una prueba clínica de varias dosis más pequeñas de radiación por día (radioterapia hiperfraccionada).
- Una prueba clínica de quimioterapia seguida de radioterapia. Puede ser necesaria la cirugía para eliminar la laringe (laringectomía) si después de la quimioterapia y de la radiación el cáncer no se reduce.
- Pruebas clínicas de quimioterapia, el uso de medicamentos para hacer las células cancerosas más sensibles a la radiación (radiosensibilizadores), o nuevas formas de radiación.
- Terapia de quimioprevención para prevenir un segundo cáncer en la boca, la garganta, la tráquea, la nariz o el esófago.
Si el cáncer está en la región subglótica, tratamiento podría ser cualquiera de los siguientes tratamientos:
- Laringectomía total, eliminación de la glándula tiroides y eliminación de parte del tejido alrededor de la laringe y los ganglios linfáticos en el cuello. La cirugía se sigue generalmente con radioterapia.
- Radioterapia si usted no puede tener cirugía. Pruebas clínicas están evaluando nuevas formas de administrar radioterapia y el uso de radiosensibilizadores.
- Una prueba clínica de quimioterapia seguida de radioterapia o quimioterapia combinada con radioterapia. La cirugía podría ser necesaria para remover la laringe (laringectomía) si el cáncer no se reduce después de la quimioterapia y la radiación.
- Una prueba clínica de quimioterapia y de radioterapia hiperfraccionada administradas al mismo tiempo.
- Pruebas clínicas de quimioterapia, el uso de medicamentos para hacer las células cancerosas más sensibles a la radiación (radiosensibilizadores), o nuevas formas de radiación.
- Terapia de quimioprevención para prevenir un segundo cáncer en la boca, la garganta, la tráquea, la nariz o el esófago.
Cáncer de la hipofaringe
El PDQ (siglas en inglés) es un sistema computarizado que ofrece información actualizada sobre el cáncer y su prevención, detección, tratamiento y apoyo terapéutico. Este es un servicio del Instituto Nacional del Cáncer (NCI, siglas en inglés) para las personas con cáncer y sus familias, y para los médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud.
¿Qué es cáncer de la hipofaringe?
El cáncer de la hipofaringe es una enfermedad en la cual se encuentran células cancerosas (malignas) en los tejidos de la hipofaringe. La hipofaringe es la parte del fondo de la garganta (también llamada la faringe). La faringe es un tubo hueco de unas 5 pulgadas de longitud que comienza detrás de la nariz y baja al cuello para convertirse en parte del tubo que va al estómago (el esófago). El aire y los alimentos pasan por la faringe hacia la tráquea o esófago.
El cáncer de la hipofaringe comienza más comúnmente en las células que revisten la hipofaringe, llamadas células escamosas. Si usted tiene un cáncer que comenzó en las células linfáticas de la hipofaringe (un linfoma), lea el documento de información de PDQ para el paciente sobre linfoma no Hodgkin.
Usted deberá ver al médico si tiene un dolor de garganta que no desaparece, dificultad en la ingestión, una masa en el cuello, un cambio en la voz o si tiene dolor de oído.
Si usted tiene síntomas, el médico examinará la garganta empleando un espejo y luces. Puede ser que le introduzca en la garganta un tubo delgado iluminado, llamado endoscopio, para poder ver si hay algún tejido que no es normal. El médico también examinará la garganta en busca de masas anormales. Si se encuentra tejido anormal, el médico tendrá que remover un pedazo pequeño y examinarlo en el microscopio con el fin de determinar la presencia de células cancerosas. Este procedimiento se conoce como biopsia.
Las posibilidades de recuperación (pronóstico) dependerán de la ubicación del cáncer en la garganta, de si el cáncer se encuentra sólo en la garganta o si se ha diseminado a otros tejidos (etapa) y su estado de salud general.
EXPLICACION DE LAS ETAPAS
Etapas del cáncer de la hipofaringe
Una vez que se encuentra el cáncer de la hipofaringe, se harán pruebas adicionales para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este proceso se conoce como clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa de su enfermedad para planificar el tratamiento adecuado. Las siguientes etapas se usan para el cáncer de la hipofaringe:
- Etapa I: El cáncer sólo se encuentra en una parte de la hipofaringe y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos del área (los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas en forma de frijol que se encuentran en todo el cuerpo y cuya función es producir y almacenar células que combaten las infecciones).
- Etapa II: El cáncer se encuentra en más de un área de la hipofaringe o se ha diseminado al tejido cercano a la hipofaringe, pero no ha invadido la laringe. El cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos del área.
- Etapa III: Cualquiera de los siguientes pueden presentarse:
- El cáncer se encuentra en más de un área de la hipofaringe o se ha diseminado al tejido próximo a la hipofaringe. El cáncer ha invadido la laringe.
- El cáncer se encuentra en la hipofaringe o se ha diseminado al tejido alrededor de la hipofaringe. El cáncer se ha diseminado sólo a un ganglio linfático en el mismo lado del cuello en donde se encuentra el cáncer. El ganglio linfático con cáncer no mide más de 3 centímetros (un poco más de una pulgada).
- Etapa IV: Cualquiera de los siguientes puede presentarse:
- El cáncer se ha extendido al tejido conectivo o a los tejidos blandos del cuello. Los ganglios linfáticos en el área pueden o no tener cáncer.
- El cáncer se encuentra en la hipofaringe o se ha diseminado a los tejidos alrededor de la hipofaringe. El cáncer se ha diseminado a más de un ganglio linfático en el mismo lado del cuello en donde se encuentra el cáncer, a los ganglios linfáticos en uno o ambos lados del cuello, o a cualquier ganglio linfático que mide más de 6 centímetros (más de 2 pulgadas).
- El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
- Recurrente: Cuando la enfermedad es recurrente, significa que el cáncer ha regresado (recaída) después de haber sido tratado. Puede regresar a la hipofaringe o a otra parte del cuerpo.
ASPECTOS GENERALES DE LAS OPCIONES DE TRATAMIENTO
Tratamiento del cáncer de la hipofaringe
Existen tratamientos para todos los pacientes con cáncer de la hipofaringe. Se usan dos tipos de tratamiento:
- Cirugía (extracción del cáncer).
- Radioterapia (uso de rayos X en dosis elevadas u otros rayos de alta energía para eliminar las células cancerosas)
Se está evaluando el uso de quimioterapia (uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas) en pruebas clínicas.
La cirugía es un tratamiento común para el cáncer de la hipofaringe. El médico puede extraer la laringe y parte de la garganta en una operación llamada laringofaringectomía. Si el cáncer se encuentra en los ganglios linfáticos, pueden extraerse los ganglios linfáticos (disección de los ganglios linfáticos).
La radioterapia consiste en el uso de rayos X de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir tumores. La radiación puede provenir de una máquina fuera del cuerpo (radioterapia externa) o de materiales que producen radiación (radioisótopos) aplicados por medio de tubos plásticos delgados en el área donde se encuentran las células cancerosa (radioterapia interna). Se está evaluando en pruebas clínicas la administración de medicamentos junto con radioterapia para que las células cancerosas sean más sensibles a la radiación (radiosensibilización). Si usted deja de fumar antes de empezar la radioterapia, usted tiene una mejor probabilidad de sobrevivir más tiempo. La radiación externa a la tiroides o a la glándula pituitaria puede cambiar la forma en que funciona la glándula tiroides. Tal vez el médico deseará examinar la glándula tiroides antes y después de la terapia para asegurarse de que está funcionando apropiadamente.
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para eliminar células cancerosas. La quimioterapia puede tomarse por pastilla o puede administrarse en el cuerpo por medio intravenoso o intramuscular. Se dice que la quimioterapia es un tratamiento sistémico ya que el medicamento es introducido al torrente sanguíneo, viaja a través del cuerpo y puede eliminar células cancerosas en todo el cuerpo.
Puesto que la hipofaringe le ayuda a respirar, comer y hablar, puede ser que usted necesite ayuda especial para ajustarse a los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento. Su médico consultará con varios especialistas médicos que podrán ayudar a determinar el mejor tratamiento para usted. Personal médico capacitado también podrá ayudarlo en su recuperación del tratamiento. Usted podría necesitar cirugía plástica o ayuda para aprender a comer y hablar si se extrae toda o parte de la hipofaringe.
Tratamiento por etapas
El tratamiento para cáncer de la hipofaringe dependerá de la ubicación del cáncer en la hipofaringe, la etapa en que se encuentra la enfermedad, su edad y salud general.
Usted podría recibir un tratamiento que se considera estándar en base a su efectividad en un número determinado de pacientes en pruebas anteriores o usted podría optar por formar parte de una prueba clínica. No todos los pacientes se curan con terapia estándar y algunos tratamientos estándar pueden tener más efectos secundarios de los deseados. Por estas razones, las pruebas clínicas están diseñadas para encontrar mejores maneras de tratar a los pacientes con cáncer y se basan en la información más actualizada. En muchas partes del país hay varias pruebas clínicas en curso para el tratamiento de pacientes con cáncer de la hipofaringe. Si usted desea más información, llame al Servicio de Información sobre el Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237); TTY 1-800-332-8615, en los Estados Unidos.
CANCER HIPOFARINGEO - ETAPA I
Tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía para extraer la laringe y la faringe (laringofaringectomía).
- Cirugía seguida de radioterapia.
- Radioterapia sola.
CANCER HIPOFARINGEO - ETAPA II
Tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía para extraer la laringe y la faringe (laringofaringectomía) y los ganglios linfáticos en el cuello, seguida de radioterapia.
- Una prueba clínica de quimioterapia seguida de radioterapia o cirugía.
CANCER HIPOFARINGEO - ETAPA III
Tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía más radioterapia.
- Una prueba clínica de quimioterapia seguida de cirugía o radioterapia.
- Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia
CANCER HIPOFARINGEO - ETAPA IV
Si el cáncer puede ser eliminado por cirugía, tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía más radioterapia.
- Una prueba clínica de quimioterapia seguida de cirugía o radioterapia.
- Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
- Radioterapia con o sin quimioterapia. Existen pruebas clínicas ensayando nuevos métodos de radioterapia en dósis reducidas (radioterapia hiperfraccionada)
Si el cáncer no puede ser eliminado por cirugía, tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Radioterapia. Se están evaluando en pruebas clínicas nuevas formas de administrar radioterapia.
- Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
CANCER HIPOFARINGEO - RECURRENTE
Tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía para eliminar el cáncer.
- Radioterapia.
- Una prueba clínica de quimioterapia.
Cáncer de la glándula salival
El PDQ (siglas en inglés) es un sistema computarizado que ofrece información actualizada sobre el cáncer y su prevención, detección, tratamiento y apoyo terapéutico. Este es un servicio del Instituto Nacional del Cáncer (NCI, siglas en inglés) para las personas con cáncer y sus familias, y para los médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud.
¿Qué es el cáncer de la glándula salival?
El cáncer de la glándula salival es una enfermedad en la cual células cancerosas (malignas) se encuentran en los tejidos de las glándulas salivales. Las glándulas salivales producen saliva, el líquido que se libera en la boca para mantenerla húmeda y ayudar a disolver los alimentos.
Los conglomerados principales de glándulas salivales se encuentran debajo de la lengua, en los lados de la cara precisamente enfrente de los oídos y debajo de la quijada. Conglomerados más pequeños de glándulas salivales se encuentran en otras partes del aparato digestivo superior; las glándulas más pequeñas se llaman glándulas salivales menores.
Muchos crecimientos en las glándulas salivales no se diseminan a otros tejidos y no son cáncer. Estos tumores se llaman tumores "benignos" y no se tratan generalmente como cáncer.
Se deberá ver al médico si se tiene hinchazón bajo el mentón o alrededor de la quijada, si se tiene entumecimientos de la cara, si no se pueden mover los músculos de la cara, o se tiene dolor que no desaparece en la cara, el mentón o el cuello.
Si se tienen síntomas, el médico examinará la garganta y cuello empleando un espejo y luces. El médico puede ordenar una radiografía especial llamada tomografía computarizada o TC en la cual se emplea una computadora para hacer una imagen del interior de las partes del cuerpo. También se puede hacer otra gammagrafía especial llamad Imagen de Resonancia Magnéetica o gamagrafía MRI, en la que se utilizan ondas magnéticas para sacar una imagen de la cabeza. Si se encuentra tejido que no es normal, el médico tendrá que cortar un pedazo pequeño y observarlo a través del microscopio con el fin de determinar la presencia de células cancerosas. Este procedimiento se conoce como biopsia.
Las posibilidades de recuperación (pronóstico) dependerán de la ubicación del cáncer en las glándulas salivales, si el cáncer está precisamente en el área donde se originó o se ha diseminado a otros tejidos (etapa), el aspecto de las células cancerosas en el microscopio (el grado) y su estado general de salud.
EXPLICACION DE LAS ETAPAS
Etapas de cáncer de la glándula salival
Una vez que se encuentra el cáncer de la glándula salival, se harán más exámenes para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este proceso se denomina clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa de la enfermedad para planificar el tratamiento adecuado. Los cánceres de la glándula salival también se clasifican por "grado". El grado indica qué tan rápido crecen las células cancerosas, lo cual se determina por el aspecto que tienen las células en el microscopio. Los cánceres de grado bajo crecen más lentamente que los cánceres de grado alto.
Las siguientes etapas se usan para el cáncer de la glándula salival:
- Etapa I: El cáncer no mide más de 4 centímetros de diámetro(cerca de 1 1/2 pulgadas) y no se ha diseminado al tejido que lo circunda o a los ganglios linfáticos en el área (los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas en forma de frijol que se encuentran en todo el cuerpo y cuya función es producir y almacenar células que combaten las infecciones).
- Etapa II: Cualquiera de lo que sigue puede ser verdadero:
El cáncer no mide más de 4 centímetros de diámetro y se ha extendido a la piel, el tejido blando, el hueso o el nervio alrededor de la glándula. El cáncer no se ha diseminado a ganglios linfáticos en el área.
El cáncer mide entre 4 y 6 centímetros (un poco más de 2 pulgadas) y no se ha diseminado al tejido circundante o a los ganglios linfáticos en el área.
- Etapa III: Cualquiera de lo que sigue puede ser verdadero:
El cáncer mide no más de 4 centímetros de diámetro y no se ha extendido a la piel, el tejido blando, el hueso o el nervio alrededor de la glándula, pero se ha diseminado a uno de los ganglios linfáticos en esa área.
- Etapa IV: Cualquiera de lo que sigue puede ser verdadero:
El cáncer mide más de 6 centímetros de diámetro y se ha diseminado a la piel, el tejido blando, el hueso o el nervio alrededor de la glándula. El cáncer pueden o no haberse extendido a los ganglios linfáticos.
El cáncer tiene cualquier tamaño y se ha diseminado a más de un ganglio linfático en el mismo lado del cuello que el cáncer, a ganglios linfáticos en uno o ambos lados del cuello o a cualquier ganglio linfático en si, y mide más de 6 centímetros.
El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
- Recurrente: Cuando la enfermedad es recurrente, significa que el cáncer ha regresado (recaída) después de haber sido tratado. Puede volver a la glándula salival o a otra parte del cuerpo.
ASPECTOS GENERALES DE LAS OPCIONES DE TRATAMIENTO
Tratamiento del cáncer de la glándula salival
Existen tratamientos para todos los pacientes con cáncer de la glándula salival. Se usan tres clases de tratamiento:
- Cirugía (extracción del cáncer).
- Radioterapia (uso de rayos X en altas dosis u otros rayos de alta energía para eliminar las células cancerosas).
- Quimioterapia (uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas).
La cirugía se emplea frecuentemente para eliminar cánceres de la glándula salival. Dependiendo de dónde se encuentra el cáncer y qué tanto se ha extendido, el médico puede tener cortar el tejido alrededor del cáncer. Si el cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos en el cuello, podría ser que se quiten los ganglios linfáticos (disección de ganglios linfáticos).
La radioterapia es también un tratamiento común para el cáncer de la glándula salival. La radioterapia consiste en el uso de rayos X de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir tumores. La radiación puede provenir de una máquina afuera del cuerpo (radioterapia externa) o de materiales que producen radiación (radioisótopos) y que se ponen, por medio de tubos plásticos delgados, en el área donde se encuentran las células cancerosas (radioterapia interna). Se ha mostrado que es efectivo un tipo especial de radioterapia que usa partículas diminutas llamadas neutrones para tratar algunos cánceres de las glándulas salivales. El uso de medicamentos con radioterapia para hacer las células cancerosas más sensibles a la radiación (radiosensibilizadores) está siendo evaluado en pruebas clínicas.
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para eliminar células cancerosas. La quimioterapia puede tomarse en forma oral, o puede administrarse en el cuerpo por medio intravenoso o intramuscular. Se dice que la quimioterapia es un tratamiento sistémico porque el medicamento entra al torrente sanguíneo, viaja por el cuerpo y puede eliminar células cancerosas en todo el cuerpo.
Todavía se está evaluando en pruebas clínicas la quimioterapia para cáncer de la glándula salival.
Puesto que las glándulas salivales ayudan a digerir el alimento y están cerca de la mandíbula, el paciente podría necesitar ayuda especial para ajustarse a los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento. El médico consultará con varias clases de médicos quienes pueden ayudar a determinar el mejor tratamiento para el paciente. Personal médico capacitado también puede ayudar a que se recupere del tratamiento. El paciente podría necesitar cirugía plástica si se quita una gran cantidad de tejido o hueso alrededor de las glándulas salivales.
Tratamiento por etapas
El tratamiento para cáncer de la glándula salival dependerá de la ubicación del cáncer, la etapa de la enfermedad, su edad y salud en general.
El paciente podría recibir un tratamiento que se considera estándar en base a su efectividad en un número determinado de pacientes en pruebas anteriores o podría optar por formar parte de una prueba clínica. No todos los pacientes se curan con terapia estándar y algunos tratamientos estándar podrían tener más efectos secundarios de los deseados. Por estas razones, las pruebas clínicas están diseñadas para encontrar mejores maneras de tratar a los pacientes con cáncer y se basan en la información más actualizada. Se están llevando a cabo pruebas clínicas en algunas partes del país para pacientes con cáncer de la glándula salival. Si usted desea más información, llame al Servicio de Información sobre el Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237); TTY 1-800-332-8615, en los Estados Unidos.
CANCER DE LA GLANDULA SALIVAL - ETAPA I
El tratamiento dependerá de si el cáncer es de grado bajo (de crecimiento lento) o de grado alto (de crecimiento rápido).
Si el paciente tiene un cáncer de grado bajo, el tratamiento probablemente consista en cirugía.
Si el paciente tiene un cáncer de grado alto, el tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía
- Cirugía seguida de radioterapia.
- Participación en una prueba clínica con nuevos fármacos quimioterapéuticos.
- Quimioterapia (si usted rehúsa la cirugía o radiación o si el cáncer no responde a la cirugía o radioterapia). Se están evaluando en pruebas clínicas nuevos medicamentos de quimioterapia.
CANCER DE LA GLANDULA SALIVAL - ETAPA II
El tratamiento dependerá de si el cáncer es de grado bajo (crecimiento lento) o de grado alto (crecimiento rápido).
Si el paciente tiene un cáncer de grado bajo, el tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
- Cirugía posiblemente seguida de radioterapia.
- Quimioterapia (si usted rehúsa la cirugía o la radiación o si el cáncer no responde a la cirugía o a la radioterapia). Se están evaluando en pruebas clínicas nuevos medicamentos de quimioterapia.
Si el paciente tiene un cáncer de grado alto, el tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
- Cirugía
- Cirugía seguida de radioterapia.
- Radioterapia
- Prueba clínica con el uso de medicamentos administrados con radiación para hacer las células cancerosas más sensibles a la radiación (radiosensibilizar), o el uso de nuevos medicamentos de quimioterapéuticos.
CANCER DE LA GLANDULA SALIVAL - ETAPA III
El tratamiento dependerá de si el cáncer es de grado bajo (crecimiento lento) o de grado alto (crecimiento rápido).
Si el paciente tiene un cáncer de grado bajo, el tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía posiblemente seguida de radioterapia.
- Quimioterapia. (si usted rehúsa la cirugía o la radiación o si el cáncer no responde a la cirugía o a la radioterapia).
- Un ensayo clínico de radioterapia especializada, o con nuevos fármacos quimioterapéuticos.
Si el paciente tiene un cáncer de grado alto, el tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Cirugía
- Cirugía seguida de radioterapia.
- Radioterapia
- Ensayo clínico con el uso de medicamentos administrados con radiación para hacer las células cancerosas más sensibles a la radiación (radiosensibilizar). Esto administrado con radioterapia o quimioterapia.
CANCER DE LA GLANDULA SALIVAL - ETAPA IV
El tratamiento podría consistir en alguno de los siguientes:
- Radioterapia
- Una prueba clínica de quimioterapia, con o sin radioterapia
CANCER DE LA GLANDULA SALIVAL - RECURRENTE
El tratamiento dependerá del tipo de cáncer de la glándula salival que se tiene, a dónde regresó el cáncer, el tratamiento que se recibió anteriormente y salud en general. Podría recibir radioterapia, on podría optar por formar parte de una prueba clínica de nuevos tratamientos.
Cáncer de la cabeza
Los 59 años es la edad promedio de aparición de los distintos tipos de cáncer de cabeza (y cuello): algunos de ellos se asocian preferentemente con esa etapa de la vida -como por ejemplo los tumores de boca, laringe o faringe-, mientras que otros suelen aparecer más temprano, en la edad adulta -y aquí los ejemplos son los tumores de las glándulas salivales, de la tiroides o de los senos paranasales-. Por lo general, este tipo de tumores se extienden primero hacia los ganglios linfáticos más cercanos y permanecen allí entre 6 meses y 3 años; luego se diseminarn a otras regiones del organismo a través de las llamadas metástasis (cáncer que se extiende desde su punto de origen a otras partes del cuerpo).
Cigarrillo, alcohol y otros culpables
Según la Asociación Americana del Cáncer, el 80 por ciento de los cánceres humanos responde a causas exógenas: un 35 por ciento se debe al cigarrillo, otro 35 por ciento a una mala dieta y un 10 por ciento a las radiaciones.
En el caso particular de los cánceres de cabeza (y cuello), si bien cada uno de los diferentes tipos que entran en esta categoría responden a distintos factores de riesgo, se ha demostrado que el 85 por ciento de las personas que los padecen fuman y/o consumen alcohol, o lo han hecho en el pasado.
Con respecto a los factores de riesgo de cada uno de estos tumores en particular se pueden citar:
-El virus Epstein-Barr, agente causal de la mononucleosis infecciosa, interviene en el desarrollo de los cánceres que afectan a la parte superior de la faringe (nasofaringe).
-Una higiene bucal deficiente, una dentadura mal colocada, el uso de tabaco en polvo o para masticar, así como también el mismo uso para la nuez de betel, favorecen la aparición del cáncer de boca.
-El empleo de pequeñas dosis de radioterapia para el tratamiento del acné, el exceso de vello facial, el agrandamiento del timo, de las amígdalas y de las adenoides -empleo que ya ha sido dejado de lado-, aumenta el riesgo de padecer cáncer de tiroides y de las glándulas salivales.
Distintos abordajes terapéuticos
El tratamiento de los cánceres de cabeza (y cuello), al igual que el de los demás tumores que afectan otras regiones del organismo, depende de la etapa de desarrollo en que se encuentran. El estadio I es el menos avanzado, y el IV el más avanzado.
Los tumores que se hallan en el primer estadio suelen responder de modo similar tanto a la cirugía como a la radioterapia; esta última no sólo ataca al tumor sino también a los ganglios linfáticos, lo que es muy útil pues hacia allí suele extenderse el 20 por ciento de estos cánceres.
Afortunadamente, tanto la radioterapia como la cirugía experimentaron grandes avances en las últimas décadas. Esta especialidad se modificó gracias a la utilización de nuevos dispositivos que brindan una buena dosificación, bien dirigida y con una mayor protección para los pacientes.
Con respecto a la cirugía, el avance de las técnicas de imágenes ha permitido descartar aquellas cruentas cirugías cuyo único fin era tomar tejido para diagnóstico, posibilitando realizar operaciones cada vez más conservadoras ante lesiones mínimas.
En cuanto a la utilización de la quimioterapia, ésta es efectiva para eliminar aquellas células cancerosas que se encuentran tanto en el lugar en que se originó el tumor, como en los ganglios linfáticos y el resto del cuerpo. En los casos en que el tumor se encuentra en un estadio muy avanzado, en el cual la cirugía o la radioterapia carecen de efectividad, la quimioterapia colabora en reducir el dolor y el tamaño del tumor.
Cáncer de la cabeza
Los 59 años es la edad promedio de aparición de los distintos tipos de cáncer de cabeza (y cuello): algunos de ellos se asocian preferentemente con esa etapa de la vida -como por ejemplo los tumores de boca, laringe o faringe-, mientras que otros suelen aparecer más temprano, en la edad adulta -y aquí los ejemplos son los tumores de las glándulas salivales, de la tiroides o de los senos paranasales-. Por lo general, este tipo de tumores se extienden primero hacia los ganglios linfáticos más cercanos y permanecen allí entre 6 meses y 3 años; luego se diseminarn a otras regiones del organismo a través de las llamadas metástasis (cáncer que se extiende desde su punto de origen a otras partes del cuerpo).
Cigarrillo, alcohol y otros culpables
Según la Asociación Americana del Cáncer, el 80 por ciento de los cánceres humanos responde a causas exógenas: un 35 por ciento se debe al cigarrillo, otro 35 por ciento a una mala dieta y un 10 por ciento a las radiaciones.
En el caso particular de los cánceres de cabeza (y cuello), si bien cada uno de los diferentes tipos que entran en esta categoría responden a distintos factores de riesgo, se ha demostrado que el 85 por ciento de las personas que los padecen fuman y/o consumen alcohol, o lo han hecho en el pasado.
Con respecto a los factores de riesgo de cada uno de estos tumores en particular se pueden citar:
-El virus Epstein-Barr, agente causal de la mononucleosis infecciosa, interviene en el desarrollo de los cánceres que afectan a la parte superior de la faringe (nasofaringe).
-Una higiene bucal deficiente, una dentadura mal colocada, el uso de tabaco en polvo o para masticar, así como también el mismo uso para la nuez de betel, favorecen la aparición del cáncer de boca.
-El empleo de pequeñas dosis de radioterapia para el tratamiento del acné, el exceso de vello facial, el agrandamiento del timo, de las amígdalas y de las adenoides -empleo que ya ha sido dejado de lado-, aumenta el riesgo de padecer cáncer de tiroides y de las glándulas salivales.
Distintos abordajes terapéuticos
El tratamiento de los cánceres de cabeza (y cuello), al igual que el de los demás tumores que afectan otras regiones del organismo, depende de la etapa de desarrollo en que se encuentran. El estadio I es el menos avanzado, y el IV el más avanzado.
Los tumores que se hallan en el primer estadio suelen responder de modo similar tanto a la cirugía como a la radioterapia; esta última no sólo ataca al tumor sino también a los ganglios linfáticos, lo que es muy útil pues hacia allí suele extenderse el 20 por ciento de estos cánceres.
Afortunadamente, tanto la radioterapia como la cirugía experimentaron grandes avances en las últimas décadas. Esta especialidad se modificó gracias a la utilización de nuevos dispositivos que brindan una buena dosificación, bien dirigida y con una mayor protección para los pacientes.
Con respecto a la cirugía, el avance de las técnicas de imágenes ha permitido descartar aquellas cruentas cirugías cuyo único fin era tomar tejido para diagnóstico, posibilitando realizar operaciones cada vez más conservadoras ante lesiones mínimas.
En cuanto a la utilización de la quimioterapia, ésta es efectiva para eliminar aquellas células cancerosas que se encuentran tanto en el lugar en que se originó el tumor, como en los ganglios linfáticos y el resto del cuerpo. En los casos en que el tumor se encuentra en un estadio muy avanzado, en el cual la cirugía o la radioterapia carecen de efectividad, la quimioterapia colabora en reducir el dolor y el tamaño del tumor.
Cáncer de la cabeza
Los 59 años es la edad promedio de aparición de los distintos tipos de cáncer de cabeza (y cuello): algunos de ellos se asocian preferentemente con esa etapa de la vida -como por ejemplo los tumores de boca, laringe o faringe-, mientras que otros suelen aparecer más temprano, en la edad adulta -y aquí los ejemplos son los tumores de las glándulas salivales, de la tiroides o de los senos paranasales-. Por lo general, este tipo de tumores se extienden primero hacia los ganglios linfáticos más cercanos y permanecen allí entre 6 meses y 3 años; luego se diseminarn a otras regiones del organismo a través de las llamadas metástasis (cáncer que se extiende desde su punto de origen a otras partes del cuerpo).
Cigarrillo, alcohol y otros culpables
Según la Asociación Americana del Cáncer, el 80 por ciento de los cánceres humanos responde a causas exógenas: un 35 por ciento se debe al cigarrillo, otro 35 por ciento a una mala dieta y un 10 por ciento a las radiaciones.
En el caso particular de los cánceres de cabeza (y cuello), si bien cada uno de los diferentes tipos que entran en esta categoría responden a distintos factores de riesgo, se ha demostrado que el 85 por ciento de las personas que los padecen fuman y/o consumen alcohol, o lo han hecho en el pasado.
Con respecto a los factores de riesgo de cada uno de estos tumores en particular se pueden citar:
-El virus Epstein-Barr, agente causal de la mononucleosis infecciosa, interviene en el desarrollo de los cánceres que afectan a la parte superior de la faringe (nasofaringe).
-Una higiene bucal deficiente, una dentadura mal colocada, el uso de tabaco en polvo o para masticar, así como también el mismo uso para la nuez de betel, favorecen la aparición del cáncer de boca.
-El empleo de pequeñas dosis de radioterapia para el tratamiento del acné, el exceso de vello facial, el agrandamiento del timo, de las amígdalas y de las adenoides -empleo que ya ha sido dejado de lado-, aumenta el riesgo de padecer cáncer de tiroides y de las glándulas salivales.
Distintos abordajes terapéuticos
El tratamiento de los cánceres de cabeza (y cuello), al igual que el de los demás tumores que afectan otras regiones del organismo, depende de la etapa de desarrollo en que se encuentran. El estadio I es el menos avanzado, y el IV el más avanzado.
Los tumores que se hallan en el primer estadio suelen responder de modo similar tanto a la cirugía como a la radioterapia; esta última no sólo ataca al tumor sino también a los ganglios linfáticos, lo que es muy útil pues hacia allí suele extenderse el 20 por ciento de estos cánceres.
Afortunadamente, tanto la radioterapia como la cirugía experimentaron grandes avances en las últimas décadas. Esta especialidad se modificó gracias a la utilización de nuevos dispositivos que brindan una buena dosificación, bien dirigida y con una mayor protección para los pacientes.
Con respecto a la cirugía, el avance de las técnicas de imágenes ha permitido descartar aquellas cruentas cirugías cuyo único fin era tomar tejido para diagnóstico, posibilitando realizar operaciones cada vez más conservadoras ante lesiones mínimas.
En cuanto a la utilización de la quimioterapia, ésta es efectiva para eliminar aquellas células cancerosas que se encuentran tanto en el lugar en que se originó el tumor, como en los ganglios linfáticos y el resto del cuerpo. En los casos en que el tumor se encuentra en un estadio muy avanzado, en el cual la cirugía o la radioterapia carecen de efectividad, la quimioterapia colabora en reducir el dolor y el tamaño del tumor.
Cáncer de células renales
En este artículo:
¿Qué es el cáncer de las células renales?
Explicación de las etapas
Aspectos generales de las opciones de tratamiento
Tratamiento por etapas
Vea: Otros artículos relacionados
El PDQ (siglas en inglés) es un sistema computarizado que ofrece información actualizada sobre el cáncer y su prevención, detección, tratamiento y apoyo terapéutico. Este es un servicio del Instituto Nacional del Cáncer (NCI, siglas en inglés) para las personas con cáncer y sus familias, y para los médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud.
¿Qué es el cáncer de las células renales?
El cáncer de las células renales (llamado también cáncer del riñón o adenocarcinoma renal) es una enfermedad en la cual se encuentran células cancerosas (malignas) en ciertos tejidos del riñón. El cáncer de células renales es uno de los tipos de cáncer menos común. Ocurre más a menudo en los hombres que en las mujeres.
Los riñones son dos órganos en par que se encuentran a ambos lados de la columna vertebral. Los riñones de un adulto tienen cerca de 5 pulgadas de largo y 3 pulgadas de ancho y tienen forma de frijol. Dentro de cada riñón hay túbulos (tubos) diminutos que filtran y limpian la sangre, expulsando los desechos y produciendo la orina. La orina producida por los riñones pasa a través de un tubo llamado uréter hacia la vejiga dónde se deposita hasta que es expulsada por el cuerpo. El cáncer de células renales es un cáncer que ataca el recubrimiento de los túbulos del riñón. Si una persona tiene cáncer en la parte del riñón que recoge la orina y la vacía en los uréteres (la pelvis renal) o si tiene cáncer en los uréteres, consulte el sumario de información de PDQ para pacientes sobre el cáncer de células de transición de la pelvis renal y del uréter.
Se deberá ver al médico si se tiene uno o más de los siguientes síntomas: sangre en la orina, una protuberancia (masa) en el abdomen o un dolor que no desaparece en un costado. Si una persona tiene cáncer del riñón, también se puede sentir muy cansado, perder el apetito, perder peso sin estar a dieta o sufrir de anemia (muy pocos glóbulos rojos).
Si existen señales de cáncer, el médico generalmente palpará el abdomen para ver si hay protuberancias. El médico puede ordenar una radiografía especial llamada pielograma intravenosa (IVP). Durante esta prueba, se inyecta en el torrente sanguíneo un colorante que contiene yodo. Esto permite que el médico vea el riñón más claramente en la radiografía. El médico también puede llevar a cabo una prueba de ultrasonido, en la cual se utilizan ondas sonoras para detectar tumores, o una radiografía especial llamada tomografía axial computarizada para buscar protuberancias en el riñón. También puede hacerse otro examen especial llamado examen clínico de resonancia magnética por imágenes (MRI), en el cual se usan ondas magnéticas para detectar tumores.
La probabilidad de recuperación (pronóstico) y elección de tratamiento dependerán de la etapa en la que se encuentra el cáncer (si se encuentra sólo en el riñón o se ha diseminado a otras partes del cuerpo) y el estado de salud del paciente en general.
Etapas del cáncer de células renales
Una vez que se haya diagnosticado el cáncer de células renales, se harán otras pruebas para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este procedimiento se llama clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa en la que se encuentra la enfermedad para planificar el tratamiento adecuado. Las siguientes etapas se utilizan en la clasificación del cáncer de células renales:
- Etapa I: El cáncer se encuentra en el riñón únicamente.
- Etapa II: El cáncer se ha diseminado a la grasa que rodea el riñón, pero el cáncer no se ha extendido a la cápsula que contiene al riñón.
- Etapa III: El cáncer se ha diseminado al vaso sanguíneo principal que transporta sangre limpia del riñón (vena renal), al vaso sanguíneo que transporta sangre de la parte inferior del cuerpo al corazón (vena cava inferior) o a los ganglios linfáticos situados alrededor del riñón. (Los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas en forma de frijol que se encuentran por todo el cuerpo y cuya función es producir y almacenar células que combaten la infección).
- Etapa IV: El cáncer se ha diseminado a órganos vecinos como el intestino o el páncreas o se ha diseminado a otras partes del cuerpo como los pulmones.
- Recurrente: La enfermedad recurrente significa que el cáncer ha vuelto a aparecer (recurrido) después de haber sido tratado. Puede volver a aparecer en el área inicial o en otra parte del cuerpo.
Aspectos generales de las opciones de tratamiento
Tratamiento del cáncer de células renales
Existen tratamientos para la mayoría de los pacientes con cáncer de células renales. Se emplean cinco clases de tratamientos:
- Cirugía (extracción del cáncer en una operación).
- Quimioterapia (uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas).
- Radioterapia (uso de dosis elevadas de rayos X o de otros rayos de alta energía para destruir las células cancerosas).
- Terapia hormonal (uso de hormonas para detener el crecimiento de las células cancerosas).
- Terapia biológica (uso del sistema inmunológico del cuerpo para combatir el cáncer).
La cirugía es un tratamiento común para el cáncer de las células renales. El médico puede extraer el cáncer empleando alguno de los siguientes procedimientos:
- Nefrectomía parcial, una operación en la que se extrae el cáncer y parte del riñón que rodea el cáncer. Este procedimiento por lo general se realiza sólo en casos especiales; por ejemplo, cuando el otro riñón está dañado o ha sido extraído.
- Nefrectomía simple, una operación en la que se extrae el riñón entero. El riñón del otro lado del cuerpo puede realizar la filtración de la sangre.
- Nefrectomía radical, una operación en la que se extrae el riñón junto con los tejidos situados a su alrededor. También pueden extraerse algunos ganglios linfáticos en el área.
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. La quimioterapia se puede tomar en forma oral, o se puede introducir en el cuerpo con una aguja en una vena o músculo. La quimioterapia se dice que es un tratamiento sistémico ya que los medicamentos se introducen al torrente sanguíneo, viajan por el cuerpo y pueden eliminar células cancerosas a través de todo el cuerpo.
La radioterapia consiste en el uso de rayos X u otros rayos de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir tumores. La radiación puede provenir de una máquina situada fuera del cuerpo (radioterapia externa) o de materiales que producen radiación puestos en el área donde se encuentran las células cancerosas a través de tubos plásticos delgados (radioterapia interna). La radiación se puede usar sola o antes o después de cirugía y/o quimioterapia.
En la terapia hormonal se utilizan hormonas (administradas en forma oral o inyectadas con una aguja) para detener el crecimiento de células cancerosas.
El propósito de la terapia biológica es el de tratar de que el cuerpo combata el cáncer. En la terapia biológica se emplean materiales hechos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para impulsar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra la enfermedad. La terapia biológica también se conoce como terapia modificadora de la respuesta biológica (BRM) o inmunoterapia.
En algunas ocasiones se usa un tratamiento especial llamado embolización arterial para tratar el cáncer de las células renales. Este procedimiento se lleva a cabo a través de un tubo estrecho (catéter), por medio del cual se inyectan pedazos pequeños de una esponja especial de gelatina en el vaso sanguíneo principal que llega al riñón, con el fin de impedir el flujo de glóbulos sanguíneos que alimentan el tumor. Esto impide que las células cancerosas reciban oxígeno u otras sustancias necesarias para su crecimiento.
El tratamiento del cáncer de las células renales dependerá del tipo y la etapa en la que se encuentra la enfermedad, edad y estado de salud del paciente en general.
El paciente podría recibir un tratamiento que se considera estándar en base a los resultados obtenidos por varios pacientes en pruebas anteriores, o usted podría optar por formar parte en una prueba clínica. No todos los pacientes se curan con terapia estándar y algunos tratamientos estándar podrían tener más efectos secundarios de los deseados. Por estas razones, las pruebas clínicas están diseñadas para encontrar mejores maneras de tratar a los pacientes con cáncer y están basadas en la información más actualizada. Se están llevando a cabo pruebas clínicas en la mayor parte del país para la mayoría de las etapas del cáncer de células renales. Si desea obtener más información, llame al Servicio de Información sobre el Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237); TTY 1-800-332-8615 (Línea para sordos) en los Estados Unidos.
CANCER DE CELULAS RENALES - ETAPA I
El paciente podría recibir alguno de los siguientes tratamientos:
- Cirugía para extraer el riñón y los tejidos situados a su alrededor (nefrectomía radical). Los ganglios linfáticos en el área también pueden ser extraídos.
- Cirugía para extraer el riñón únicamente (nefrectomía simple).
- Cirugía para eliminar la parte del riñón donde se encuentra el cáncer (nefrectomía parcial).
- Radioterapia de haz externo para aliviar los síntomas de los pacientes a los que no se les puede someter a una cirugía.
- Inyección de pedazos pequeños de una esponja especial de gelatina en la arteria principal que llega al riñón para bloquear el flujo sanguíneo a las células cancerosas (embolización arterial). Este procedimiento por lo general sólo se realiza en pacientes a quienes no se les puede someter a una operación.
- Pruebas clínicas.
CANCER DE CELULAS RENALES - ETAPA II
El paciente podría recibir alguno de los siguientes tratamientos:
- Cirugía para extraer el riñón y los tejidos a su alrededor (nefrectomía radical). También se pueden extraer los ganglios linfáticos del área.
- Radioterapia de haz externo antes o después de una nefrectomía radical.
- Cirugía para eliminar la parte del riñón donde se encuentra el cáncer (nefrectomía parcial).
- Radioterapia de haz externo para aliviar los síntomas en los pacientes a quienes no se les puede someter a una cirugía.
- Inyección de pedazos pequeños de una esponja especial de gelatina en la arteria principal que llega al riñón para bloquear el flujo sanguíneo a las células cancerosas (embolización arterial). Este procedimiento por lo general sólo se realiza en pacientes a quienes no se les puede someter a una operación.
- Pruebas clínicas.
CANCER DE CELULAS RENALES - ETAPA III
El paciente podría recibir alguno de los siguientes tratamientos:
- Cirugía para extraer el riñón y los tejidos situados a su alrededor (nefrectomía radical). También se pueden extraer los ganglios linfáticos del área. Si el cáncer se ha diseminado a los vasos sanguíneos principales que transportan sangre al riñón y desde el riñón (la vena renal o vena cava), también puede extraerse parte del vaso sanguíneo.
- Inyección de pedazos pequeños de una esponja especial de gelatina en la arteria principal que llega al riñón para bloquear el flujo sanguíneo a las células cancerosas (embolización arterial) seguido de nefrectomía radical.
- Radioterapia de haz externo para aliviar los síntomas.
- Embolización arterial para aliviar los síntomas.
- Cirugía para extraer el riñón (nefrectomía simple o radical) para aliviar los síntomas.
- Radioterapia de haz externo antes o después de una nefrectomía radical.
- Pruebas clínicas de terapia biológica acompañada de otras terapias.
CANCER DE CELULAS RENALES - ETAPA IV
El paciente podría recibir alguno de los siguientes tratamientos:
- Terapia biológica.
- Radioterapia de haz externo para aliviar los síntomas.
- Cirugía para extraer el riñón (nefrectomía) para aliviar los síntomas.
- Si el cáncer se ha diseminado al área situada alrededor del riñón únicamente, cirugía para extraer el riñón y el tejido que lo rodea (nefrectomía radical). Si el cáncer se ha diseminado a un área limitada, cirugía para extraer el cáncer donde se ha diseminado (por metástasis) además de nefrectomía radical.
- Pruebas clínicas
CANCER DE CELULAS RENALES - RECURRENTE
El paciente podría recibir alguno de los siguientes tratamientos:
- Terapia biológica.
- Radioterapia externa para aliviar los síntomas.
- Quimioterapia.
Avances en la investigación sobre la prevención del cáncer de próstata
Los avances más recientes en los campos de la quimioprevención y de la oncología prostática preventiva tienen que ver con dos áreas claves: los agentes más promisorios para prevenir el cáncer de próstata y los marcadores biológicos más importantes para su detección temprana. Entre los agentes mencionados como posibles candidatos para la prevención se encuentran los anti-andrógenos, anti-estrógenos, retinoides, drogas antiinflamtorias no esteroideas, agentes diferenciadores, inhibidores de la tirosina kinasa, y sustancias antioxidantes, entre otras.
Se mencionan además, las principales clases de biomarcadores biológicos para determinar el riesgo de cáncer de próstata y cómo deberían ser utilizados, incluyendo marcadores de ADN dañado, y otros como el antígeno prostático específico (PSA). También se sugiere cuáles son los tipos de poblaciones que deberían ser incluidas en los estudios debido a su riesgo aumentado de desarrollar la enfermedad, como por ejemplo aquellos con antecedentes familiares, con displasia prostática, niveles altos de PSA, o ciertos cambios genéticos hereditarios. En cuanto al diseño, se menciona qué tipo de ensayos serían los más indicados para obtener resultados en forma rápida y con mínimo número de individuos.
Astrocitoma cerebral infantil
|
| ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||



